RINCÓN REIVINDICATIVO

Dia Mundial de la Salud Mental 2020

La salud mental es algo que no sabes que tienes hasta que la pierdes.

Un día te sientas en el sofá por la mañana y empiezas a llorar.

No puedes levantarte del sofá, no quieres comer y sabes que estas entrando en una curva peligrosa.

Llevas desde que escuchaste el diagnóstico de tu hijo llorando sola en el coche cada vez que lo coges.

No tienes espacio para ti, no sabes que es el autismo y te imaginas lo peor de lo peor. El miedo te domina.

Sabes que estás perdiendo tu salud y decides coger una excedencia del trabajo antes que una baja por depresión.

Y sigues adelante, buscas ayuda con una psicóloga maravillosa que me acompañó en mi proceso de recuperación.

Aprendes todo lo que puedes de autismo y pasas por todas las fases del duelo habidas y por haber y las recorres varias veces en direcciones distintas.

Un día vuelves al trabajo y recuperas tu vida.

Y hoy, me he olvidado de que era el Dia de la Salud Mental. Completamente.

Hasta que mirando redes sociales lo he visto.

Y me he mirado en el espejo y he recordado el dia que dije en el trabajo que no podía más, que tenía que dejar de trabajar.

Tenía que ocuparme de mi hijo, que estaba con unos niveles de ansiedad equivalentes a los mios y ocuparme de mi misma y de mi pequeña.

Hermana de un niño con #discapacidad que vivió de cerca los peores años de su hermano.

La salud mental importa. Mucho.

Y no le prestamos atención hasta que la perdemos.

Miramos a los que no la tienen como si fueran seres de otra especie.

Sin ser conscientes de que cualquier dia podemos ser nosotros.

4 Comments

  • F e r m i n Romero de Torres

    Importa mucho. Si. Y se respeta poco.

    En una de las pausas entre actividades y clases para personas con TEA fuimos a un sitio tranquilo a tomar algo. No como otras veces que voy tenso porque estaba con otras y otros como yo.
    Una monitora, ya de cierta edad (las mayoría eran jóvenes) me pidió que me sentara a su lado. Me preguntaba cómo era el día a día en el trabajo. Le respondía que había días que se ponían muy tontos. Que me decían cosas … feas, digamos. P.Ej: «Trabajar contigo sirve para aprender a tratar al resto de tarados como tú, porque … sois todos parecidos, ¿no?» o aquella otra cosa tan bonita: «Deberíamos pedir una subvención por tener a un discapacitado trabajando».

    La monitora se hacía de cruces (es lo que se dice, pero no hico eso) y dijo:
    -Es que me parece de estúpidos hablar así de personas con discapacidad porque es algo que nos puede tocar a todos. De la noche a la mañana. Yo misma tengo una discapacidad por un problema en los huesos. Nadie está libre. Un accidente, una enfermedad mental, un abuelo, un hijo … (silencio) pero … ¿tú les has hablado de tu TEA?
    -No, pero si hablan así sin saberlo … imagínate.
    -Bueno… es que tampoco es motivo para tratar así a nadie. Hacer bromas con estas cosas me parece repugnante, de brutos. De ignorantes.
    -Ya. ¡Mira, traen las bebidas!

    • lactandoendiverso

      Se debe tratar a las personas con respeto, independientemente de que tengan o no una discapacidad, de su aspecto físico, o lo que sea. A las personas se las trata con respeto. O se debería. Mucho por hacer….😔

  • F e r m i n Romero de Torres

    Me ha pasado siempre. Voy solo a comer a algún sitio y me salgo sin comer porque siento que me miran o me pongo muy nervioso y soy incapaz de saber si lo estoy haciendo bien, o tengo que pedir algo que no me gusta y lo dejo y me marcho sin comer, casi siempre.
    En esa ocasión, con compañeras y compañeros como yo, con monitores y demás, estaba tranquilo. Es que otra vez se me fue la mano y envié comentario antes de volver a leerlo y parecía que estaba diciendo que iba tenso con mis compis, y muy al contrario, con todos muy bien.

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