Barbaridades, deshumor y mentiras sobre el autismo.

Un día antes de que se celebraran los actos para la sensibilización y difusión del Día Mundial del Autismo nos encontramos con una tira cómica muy desafortunada que relacionaba el autismo con una enfermedad terminal.

Y en las semanas siguientes seguimos con un programa de radio que pretendía hacer broma clasificando los deportes en función de a qué sector de la discapacidad le iba mejor un deporte que otro.

Después nos topamos con noticias de un colegio de educación especial en el que se había grabado a dos profesionales de la educación, (presuntamente) maltratando a un niño con autismo de ocho años. Y hay más casos.

Y para ponerle la guinda al pastel una psicóloga (o algo así) diciendo poco menos que los niños con autismo son defectuosos.

Vamos que el material que tenía preparado para publicar hoy, día previo a Sant Jordi, se ha quedado en un cajón y ya lo sacaré en otro momento.

Mi nivel de indignación ha ido en aumento y al final he preferido mantenerme al margen de tanta pésima actividad periodística porque me estaba alterando tanto que no quería perder los papeles.

Intento siempre que puedo, difundir qué es el autismo, en cada ocasión que se me presenta procuro desmitificar mentiras tanto respecto de la lactancia como respecto del autismo. Y reconozco que esta vez, se me han agotado las energías y me he quedado sin palabras.

Y es que parece que hagamos lo que hagamos se siguen soltando barbaridades que no tienen ningún sentido del humor ni mucho menos gracia alguna, cuando no hablamos de comentarios que parecen sacados de la vecina del quinto más que de un profesional de la salud.

Humor sobre el autismo hay, y muy bueno.

La Fundación Orange (@FundacionOrange) sacó una publicación Los Lunes, Autismo en la que las familias escribían historias reales de las que sacar la nota de humor y convertirlas en tira cómica.

12_sep_2016

Yo misma os podría escribir unas cuantas anécdotas y muchas familias os podrían explicar historias en las que se ríen de ellos mismos y se toman con buen humor sus dificultades del día a día.

Estaréis de acuerdo conmigo en que Sheldon Cooper, y la serie Big Bang Theory, aunque no se sabe realmente si Sheldon tiene autismo o no, comparte muchos rasgos y es una serie de humor muy conocida y divertida.

Lo que no tiene gracia es que hagan humor de cosas que no están precisamente superadas. Que se rían del oprimido, del discriminado, del excluido, del débil. ¿Tiene gracia que se mofen de ti el primer día que entras a una empresa nueva a trabajar? No, ¿verdad que no? Acabas de llegar, no conoces a nadie y se ríen de ti. No tiene gracia.

No nos podemos reír, en nuestra situación, no nos podemos reír.

Tal vez nos podríamos reír de nosotros mismos si no tuviéramos que estar con los sentidos puestos al máximo porque a la mínima nos invitan a irnos con nuestros hijos a otra parte y eso DUELE.

Tal vez nos podríamos reír de nosotros mismos si la gente no confundiera churros con merinas y no utilizara el trastorno de nuestros hijos como un insulto.

Tal vez nos podríamos reír de nosotros mismos si nuestros hijos no fueran excluidos de forma sistemática del sistema de salud, del sistema educativo, del mundo laboral y de la posibilidad de tener una vivienda y una vida digna.

Tal vez nos podríamos reír de nosotros mismos si no fuéramos los bichos raros esos que en el colegio siempre se estan quejando de todo, de todo lo que la mayoría de las familias tiene la suerte de no necesitar entender porque sus hijos e hijas estan dentro del sistema, no fuera.

Y podría seguir… No, no tiene gracia que se burlen, que nos humillen, que nos insulten, no tiene gracia cuando se sabe que los niños con autismo padecen acoso escolar y bullying, tienen un alto índice de suicidios en la edad adulta y una esperanza de vida más corta…. No, no tiene gracia.

Porque no es lo mismo que desde dentro de un colectivo se hagan chistes para reírnos de nosotros mismos que personas que no tienen ni idea de lo que hablan se mofen y encima potencien situaciones de discriminación. Como dice Analía Infante (@maternidad.atipica) en este artículo,

“¿Hubiera sido gracioso hacer un chiste sobre la accesibilidad a los asientos en el trasporte público por parte de todas las personas de diferentes razas y colores, cuando esto era aún cuestionado? Definitivamente no, y además hubiera reforzado los argumentos de quienes piensan realmente de ese modo.”

No es lo mismo reírse de personas que a priori están en una situación de igualdad y de inclusión, que reírse de un colectivo que está discriminado, del que con frecuencia se cuestionan los apoyos que necesita para adquirir cotas de igualdad similares al resto de la población y que se encuentra en numerosas ocasiones en una situación de indefensión.

Para muestra, las últimas noticias del colegio de Getafe.

Y no, no es sólo la falta de recursos, como dice Raquel Sastre (@raquelsastrecom), es algo más. Es la falta de mirada. No nos ven.

La falta de recursos sólo es la consecuencia de la falta de un trato digno para todo un colectivo vapuleado y maltratado por un sistema que ha ignorado las necesidades de una amplia parte de la población. Porque ni cabemos dentro de salud mental ni dentro del sistema generalista de salud, porque necesitamos que se reconozcan las necesidades específicas de nuestros hijos, que se reconozca y de una vez por todas se incluya a nuestros hijos en la vida, la educación y la salud ordinarias.

Humorista: no nos excluyas con tu humor hiriente y embustero, si tienes que mofarte de alguien, hazlo del opresor, del estado que lleva años diciendo que va a sacar no se qué plan para la atención integral del autismo, de la situación de un sistema de salud que vive anclado en tratamientos terapéuticos que no ayudan a nuestros hijos, de un sistema que no cubre los costes de los tratamientos de nuestros hijos, ni cubre nuestras necesidades, de familias que se rompen, madres y padres estresados y colapsados, ¡no hay derecho!

¡Podría explicar tantas cosas, tantas! Comprenderéis, humoristas de este país, que no tengo ganas de chistes. Si os tenéis que reír de alguien, burlaros de los que nos excluyen, de los que nos dan largas, de los que tienen el poder y el dinero, pero no nos ayudan. Si tenéis que hacer humor, que sea para difundir las verdades, para sensibilizar, para mostrar al mundo la otra cara de la verdad, ésa que permanece oculta bajo el halo de la discriminación y la exclusión social.

Nosotros, las familias, las asociaciones, las personas con autismo, ya nos reímos ya de nosotros mismos, pero perdonadme si os digo que lo hacemos entre nosotros, o con personas amigas, sensibles a nuestro entorno, porque seríamos estúpidos si lo hiciéramos en un entorno que nos discrimina y nos pone en el punto de mira. ¿Vosotros lo harías? No lo creo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.