Carga mental y contención emocional: #SoyCuidadora

Las mujeres somos las que mayoritariamente nos encargamos de las tareas de cuidado.

Eso en un mundo en el que la mujer, además, sigue siendo trabajadora de segunda: peores salarios, menos presencia femenina en puestos de responsabilidad, acoso sexual en el trabajo,…es caldo de cultivo para que el mercado de trabajo nos acabe expulsando.

Porque el mismo sistema nos echa. Conviene, claro que conviene.

Sin salario, ni categoría profesional, ni formación ni NADA de NADA.

Por supuesto, ni vacaciones, ni permisos, ni NADA de NADA.

Pero haciendo una gran labor de crianza y educación.

Sólo se espera de nosotras que cuidemos porque es lo que nos toca y si nos equivocamos, se nos cuestiona, si no tenemos recursos, se nos critica, si fallamos, se nos culpa.

A todas las mujeres que tenemos hijos o una persona dependiente a la que cuidar.

La cuestión es que los cuidados y las personas están a la cola de las prioridades de nuestros queridísimos políticos, me da igual del color que sean, todos buscan la foto.

El día que tienes hijos te dan el carnet de cuidadora, seguido del abono para toda la vida al club de la culpa y al de la duda.

El problema de fondo está en la falta de reconocimiento de nuestra profesión, porque lo es y si no lo tenéis claro, pensad lo siguiente.

Cuando trabajábamos los dos una mujer se encargaba de nuestros hijos y una mujer venía a hacer la limpieza de casa.

Ambas cobraban su salario.

#8M #SOYCUIDADORA #BLOG

EL RECONOCIMIENTO EMPIEZA A LLEGAR

La limpieza y los cuidados fuera del hogar se profesionalizan: educadoras infantiles, empresas de la limpieza, trabajadoras familiares, etc.

Eso si, ¿os habéis dado cuenta de que mayoritariamente son profesiones ejercidas por mujeres?

Nuestra labor es importante y que la realicemos en silencio es solo una muestra del machismo imperante en nuestra sociedad.

Por fin, tras el Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, las cuidadoras no profesionales podrán empezar a cotizar.

Podrán pedirlo en caso de estar recibiendo las ayudas a la dependencia.

La única pega que veo es que las ayudas a la dependencia tardan y cuesta que las den.

Hablo por supuesto de niños con autismo, discapacidad todavía demasiado invisible y la que tengo en casa.

#PrincessLeia cuando era sólo un bebé de un mes.

LOS CUIDADOS

LOS CUIDADOS nos los regalan el día que llegamos a este mundo, para que vayamos practicando para el dia que tengamos hijos.

Viene también de regalo la carga mental y la contención emocional.

Perdón, y la culpa. Que se me olvidada. Esa te la dan dos veces, al nacer y cuando tienes tu primer hijo.

No te das ni cuenta y de forma inconsciente te encargas de organizar la boda, las salidas en pareja, los cumpleaños,…

Y te quedas embarazada… y sigues…

Como te lo han estado grabando en el cerebelo desde el minuto 0 pues ni te planteas que a lo mejor las cosas no tienen que ser asi.

Te “ayudan” en casa… y tú sigues adelante…

Para cuando te quieres dar cuenta ya tienes una reducción de jornada: por la mañana trabajas en la oficina y por la tarde cuidas de los niños.

Cuidar de los niños tiene ese cierto aire idílico que parece que estés de relax con ellos rodeados de nubes de azúcar.

Nada más lejos de la realidad. Lo sabéis bien, ¿verdad?

Imagen que representa una persona sin cara con las manos sujetando la cabeza en alusión al estrés y la falta de acompañamiento.

LA CARGA MENTAL

Extraescolares, citas médicas, cumpleaños, comprar el disfraz, acordarte de llevar la caja de zapatos cuando toca y mil cosas más.

Si tienes un hijo con discapacidad, multiplícalo por cuatro: visitas a especialistas, terapias, cursos para ti, libros para ti, no seas terapeuta pero aprende a hacer soportes visuales, reuniones y un largo etcétera.

El sistema escolar no ayuda

El sistema de salud no ayuda.

LA BURROCRACIA no ayuda.

Nos empapelan literalmente a los padres que tenemos un hijo con discapacidad.

Una amiga mía me dice que parezco la trabajadora social de mi hijo y tiene razón.

¿Os acordáis de la carterita aquella tan mona que llevábais en el bolso del carrito de vuestro bebé con la cartilla azul y el libro de familia?

Pues yo me tengo que llevar un carpesano entero.

Dos niños caminando abrazados dándose apoyo.

CONTENCIÓN EMOCIONAL

Y cómo no: la contención emocional.

Se habla mucho de la carga mental pero poco, muy poco, de la contención emocional.

Las madres somos abrevaderos para que nuestros hijos sacien su sed de cariño, energía, amor y felicidad.

Y también cubos de la basura en los que abocar los enfados, las rabietas, los miedos y las explosiones de alegría. Si, esa que les da cuando llega la hora de dormir y se ponen a jugar como si no hubieran tenido toda la tarde.

Es una tarea muy importante. Forma parte de nuestra labor como educadoras. Tenemos que acompañar a nuestros hijos en la adquisición de herramientas para la gestión de sus emociones.

Nadie nos lo reconoce. Entre nosotras tal vez, pero lo que escuchamos por ahi básicamente es un.

“Déjalo llorar que te manipula”.

“No lo cojas en brazos que se acostumbra.”

“Si le haces caso va a hacer siempre lo que le dé la gana.”

Ignorancia popular

Hacemos un trabajo de contención emocional y por tanto de gestión de las emociones m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-o.

Sin reconocimiento por parte de nadie, pero maravilloso.

Leemos, nos informamos, buscamos una tribu que nos ayude y cometemos errores, vaya que si, pero es que estamos aprendiendo.

Tal vez ayudaría que el psicólogo del CDIAP en lugar de decirnos “sácale la teta que está interfiriendo en la terapia”, nos ayudara un poquito en nuestros problemas diarios: como por ejemplo, vestirlos por la mañana.

Así que educamos a nuestros hijos, les acompañamos en sus frustraciones, les ayudamos a resolver los conflictos y vamos depositando en nuestro vaso de la ansiedad todas sus emociones.

NUESTRA ANSIEDAD

Nuestro vaso de la ansiedad se llena a base de frustraciones, las propias y las de nuestros hijos.

Nos pasamos el día siendo sus trabajadoras sociales y chóferes y conteniendo sus emociones que caen de sus vasos de la ansiedad para ir a para al nuestro.

Y allí estamos. Con nuestro vaso de la ansiedad hasta arriba de emociones propias y ajenas.

Una madre contiene a sus hijos, pero ¿quién contiene a la madre que contiene?

¡Estamos solas!

Si cuidamos de forma exclusiva, el resto del mundo está trabajando.

Si trabajamos, vamos de un lado a otro sin tiempo de pensar ni de descansar.

Lo más habitual es que adecuemos nuestra jornada laboral al horario escolar en la medida de lo posible.

Así que llegamos de trabajar y a seguir trabajando: terapias, extraescolares, tareas escolares, planear la semana, anticipar, arreglar ese apoyo visual que se está borrando, pensar una estrategia nueva para conseguir que no sea un drama bajar del coche y suma y sigue.

Imagen en la que hay un elemento aislado del resto de grupo. Para representar la soledad de la maternidad y la crianza.

NO ES EL AUTISMO, NO ES LA LACTANCIA, ES LA FALTA DE APOYO.

Muchas madres acabamos en terapia psicológica o en el psiquiatra, con ansiolíticos, pastillas para dormir y cosas por el estilo.

No hablemos sólo de carga mental, hablemos también de contención emocional, de nuestros hijos y la nuestra.

Tenemos un déficit muy grande de redes sociales de apoyo, de las de carne y hueso.

Los grupos de wapp y los grupos de facebook vienen a suplir esa falta de brazos, pero sigue sin haber contacto personal.

Las asociaciones, los grupos de ayuda mutua, llegan hasta donde pueden pero no hay en todas las poblaciones.

Dos niños caminando hacia la escuela.
Una imagen de una carretera sin final. La carga mental más dura de todas: el futuro incierto.

LA CARGA MENTAL MÁS DURA DE TODAS

No necesito tomarme un café contigo, que también, lo que necesito es que alguien me ayude a poner orden y convivencia en mi casa, que alguien me ayude a superar el impacto del diagnóstico y que no me pongan palos en las ruedas desde la escuela, el Cdiap, el Csmij, etc…

Mi vaso de la ansiedad a menudo se desborda y tengo rabietas, igual que mis hijos.

Pero las miradas, los comentarios y las críticas no me afectan como al principio.

Los niños van creciendo y ya no soy esa madre novata con inseguridades y miedos que dudaba de todo.

Ahora ya, nunca me enfado, porque… para qué… Si una cosa me ha enseñado mi hijo es a reconocer que no puedo con todo y valorar el momento.

Aceptar que, como dice la abuela de #superpapi, la vida es lucha, ha sido lo más difícil.

#PequeñoThor está ahora en un buen momento. Sé que tengo que disfrutarlo ahora porque el año que viene empezaremos la búsqueda de instituto. Cada vez será más un adolescente y sé de sobras que el sistema no nos lo va a poner fácil.

Mi carga mental no es solo recordar las citas médicas y los cumpleaños de los amigos.

Mi carga mental también es pensar qué será de mi hijo cuando yo no esté.

Y esa es una mochila difícil de acomodar.

Es la carga mental más dura de todas.

Aqui el link a un blog donde encontraréis lo que tenéis que hacer para cotizar como cuidadoras.

Corazones verdes o corazones multicolores, ¿por qué?

¿Qué motiva que nos separemos en bandos? ¿O qué nos identifiquemos con un corazón verde o uno multicolor? ¿Por qué si estamos dando biberón vivimos de forma tan visceral que nos digan que la lactancia es lo mejor? ¿Por qué parece que porteo, colecho y teta son un bando y biberón, cuna y carrito son otro?

¿Hablamos de herramientas para la crianza? ¿Hablamos de educación y sistemas educativos? 

0 tal vez de otra cosa…

Un corazón formado por plantas de color verde

Movimiento social del autismo y movimiento social de la lactancia

Estar a caballo entre dos movimientos socials: el del autismo y el de la lactancia, tiene sus ventajas y sus deventajas.

Desventajas porque puede llevar a confusión y parece que son dos temas que no tienen nada que ver (parece, solo parece)

Y ventajas porque, por lo menos a mí, me aporta cierta perspectiva sobre las cosas. 

La vida me ha demostrado demasiadas veces que nada es blanco o negro, bueno o malo, como comentaba hoy con un amigo.

¿Qué es hacer las cosas bien? ¿Y mal?

Son conceptos que practicamente no uso porque su significado depende mucho de la opinión de quién los use.

Hacer las cosas bien no es dar la teta o dar el biberón, no es querer que tu hijo esté en un centro de educación especial o que esté en uno ordinario.

Como tampoco hacerlas mal.

Hubo dos momentos clave en mi vida, uno personal y otro que viví como espectadora en los que cambió mi mirada sobre los demás.

El primero fue el dia que mi hijo casi le abre la cabeza a otro tirándole una pieza de dominó, de esas de madera grandes, tamaño folio vamos.

Nunca jamás he vuelto a juzgar alegremente a unos padres por cómo se comporta su hijo en 10 minutos de visita. Ya sabéis: un niño con autismo sin diagnosticar y con ansiedad de caballo pero yo no le ponía límites.

La segunda vez fue cuando a la hija de mi amiga, compañera asesora de lactancia, le diagnosticaron Galactosemia. Asesora de lactancia y con biberón.

No he vuelto a juzgar a una madre por como alimenta a su hijo. Los grupos de ayuda mutua que junto con mi amiga Vanesa y mi amiga Laia empezamos en LactaMater son de apoyo a la maternidad: independientemente del tipo de lactancia.

#derechos #estonoeseducacióninclusiva #lactandoendiverso

Movimiento social por la educación inclusiva

Con la experiencia previa que llevaba en mi mochila, mi primera postura frente a centros de educación especial, sí o no fue de cautela y respeto absoluto.

El resto lo sabéis si habéis estado un poco atentos a lo que iba pasando. Comunicados de unos, de otros, videos, mensajes, manifiestos.

Ahora me posiciono del lado de la educación sin apellidos. Tan solo pública, de calidad y con recursos. Una única modalidad que atienda a todos. Los motivos ya los he explicado aqui y aunque al final de este post repasaré algunos, quiero explicar antes otro aspecto que considero relevante.

Espero, por favor, que si apoyas las dos modalidades y por tanto, opinas diferente a mí, sigas leyendo a pesar de todo.

¿Qué es un movimiento social?

Según H.Toch al que acabo de conocer gracias a que soy estudiante de psicologia:

Un movimento social representa un esfuerzo realizado por un número amplio de personas para solucionar colectivamente un problema que tienen en común.

Toch, H. (1965)

Una persona puede perfectamente compartir objetivos y ser activa con varios movimientos sociales. Yo misma soy un ejemplo.

Formar parte de organizaciones no es requisito indispensable para formar parte de un movimiento. Sin estar dentro de ninguna asociación o entidad o grupo una persona puede sentir que forma parte.

Y aquí entra la identificación social

Tenemos una diversidad tal de movimientos sociales que comparten objetivos, áreas y ámbitos que necesariamente conducen a la necesidad de identificación entre grupos. Los símbolos nos han servido siempre para identificarnos como miembros de un grupo.

Es totalmente humano. Desde el carnet de socio de un club hasta la vestimenta con determinado estilo.

Para la teoria de la identificación social de Tajfel las personas nos identificamos o sentimos que pertenecemos a un grupo o movimiento e inevitablemente hacemos una valoración de los demás.

Y lo hacemos a través de tres procesos: comparación, categorización social e identificación. No son procesos que vayan uno detrás de otro en un orden, sino que se dan a la vez.

“En la Diversidad cabemos todos” Lactando en Diverso.

Prejuicios y estereotipos

Categorizamos a las personas, nos comparamos con ellas y nos identificamos o no con su categoria.

De este proceso surgen los prejuicios y los estereotipos.

Porque en nuestro camino consideramos a las personas como pertenecientes a una categoria que tiene para nosotros connotaciones negativas.

  • Prejuicio: actitud negativa hacia determinadas personas por su pertenencia a determinada categoria social, no por sus características particulares.
  • Estereotipo: conjunto de creencias asociadas a una categoria social que provocan y favorecen los prejuicios.

Corazones verdes y corazones multicolores

Así que estamos inmersos en este proceso: educación inclusiva o especial si, inclusiva también.

Durante ese proceso en el que nos identificamos con un grupo, acabamos viendo en el otro grupo todo lo contrario al nuestro. Por supuesto, nosotros lo hacemos bien y el otro es el que se equivoca. Los puntos en común se disuelven en un espejo que nos refleja a nuestro pensamiento opuesto.

En el movimiento social de la lactancia también lo vivimos y parece que lo superamos. O por lo menos parece que cada vez se escucha menos. Ser Lactivista significa defender y apoyar la lactancia materna pero no significa apoyar solo a las madres que dan lactancia a sus hijos. Significa que trabajas para romper mitos, para romper prejuicios, estereotipos y que cada familia encuentre su camino en la crianza con informacion veraz y contrastada. No significa que no apoyemos ni acompañemos a las madres que dan biberón. Nuestro objetivo común es acompañar a la familias.

Corazones verdes vs corazones multicolores: mismo proceso, objetivos comunes diferentes. Nos comparamos, categorizamos y nos identificamos con un grupo o con otro.

Y por esta vía, como movimiento social, perdemos todos.

Los movimientos sociales surgen para hacer frente a problemas comunes y eso, a mi modo de ver las cosas, parece que se nos ha olvidado por el camino.

Minorías y mayorías

¿Cómo influye una minoría para cambiar la manera de pensar de la mayoría? ¿De qué manera consigue vencer las resistencias y cambiar la percepción sobre las cosas?

Estas preguntas son uno de los temas estrella de la Psicología social.

Los movimientos sociales han cambiado gobiernos, derogado leyes absurdas y ganado la batalla a los prejuicios que impedían el libre ejercicio de derechos fundamentales.

Y aquí estamos nosotros, enmedio de casi una guerra.

Se definen tres formas de influir, tres mecanismos diferentes a traves de los que cambiar las opiniones y las actitudes de otros grupos sociales:

  • La uniformidad es aquello de mira que guapo soy, qué bien me sientan los tejanos, póntelos para ser guay como yo. Mecanismo usado muchas veces por la publicidad.
  • La conformidad supone cambiar nuestras opiniones por la presión del grupo. El uso de la presión de la “mayoría” no necesariamente en sentido numérico.
  • Y la sumisión como forma de aceptación de la autoridad que nos compele a actuar de determinada manera. Pagar las multas por ejemplo.
70 años y siguen siendo una utopía. #diadelosderechoshumanos

Comportamiento humano y derechos

Si entendemos los mecanismos por los cuales unos y otros nos identificamos con determinado grupo, podemos revisar nuestras posiciones. Podemos bajar el tono, la visceralidad y la pasión con la que iniciamos una conversación para llegar a entender al otro.

Nadie quiere que su hijo o hija sufra bullying, acoso, burlas o exclusión.

¿Por qué los que defienden los centros de educación especial utilizan ese argumento?

Que la ordinaria fomente o permita que se den este tipo de comportamientos es despreciable y en todo caso algo que hay que corregir.

Todos los niños tienen derecho a crecer en un ambiente libre de agresividad y violencia.

Pensar que solo los niños con discapacidad viven esos episodios de acoso es cerrar los ojos a una realidad. Es cerrar los ojos a los niños que, sin tener discapacidad, son víctimas de acoso.

Todos los niños tienen derecho a estar bien atendidos y tener las terapias y los cuidados que necesitan.

¿Por qué los que defienden los centros de educación especial utilizan ese argumento?

Mi hijo no necesita fisioterapeuta, pero necesita psicología, terapeuta ocupacional y logopeda. Me dicen que mi hijo no es de los más graves y que por eso no entra en el CREDA. Dos veces lo pedí, tiré la toalla. La terapia con la psicóloga y la logopeda la pagamos de nuestro bolsillo. No podemos pagar nada más.

Los niños que están en ordinaria tienen derecho a recibir los recursos que necesiten. Ahora mismo esos recursos están concentrados en la especial.

No hace falta tener una discapacidad para necesitar un logopeda una temporada. O un fisioterapeuta. O curas de enfermería.

Los niños que no tienen discapacidad también pueden tener necesidades específicas en determinados momentos y tienen derecho a recibir la atención que necesiten.

Mi hija no tiene discapacidad pero necesitó acudir a terapia psicológica durante un año. Terapia que pagamos obviamente de nuestro bolsillo.

¿Qué problema hay? Es que no lo entiendo.

Educación pública, de calidad y con recursos.

La educación debe ser para todos, para los niños que tienen discapacidad, sea leve o severa y para los que no tienen discapacidad.

No me sirve el argumento de que no pueden estar con los demás porque solo perpetua el sistema. Ahora es evidente que no, 25 niños o más, con solo un profesor y sin apoyos, milagros a Lourdes.

Claro que los niños que están en centros de educación especial están bien atendidos. Si es que no creo que nadie ponga en duda eso.

Pero es que TODOS tienen derecho a estar bien atendidos.

Y seamos sinceros, si vamos todos a una, tal vez consigamos que algún gobierno empiece a ver que la educación es un pilar fundamental.

Al final, sólo es cuestión de voluntad política. La de poner encima de la mesa los recursos necesarios para construir un sistema educativo fuerte y perdurable durante años.

No lo que tenemos ahora. Un sistema segregador, que separa a los niños en dos modalides educativas: una con recursos y la otra sin recursos, saturada y con las ratios por encima de las nubes.

Dejemos de vernos como en un partido de tenis pasándonos la pelota los unos a los otros.

Educación pública, de calidad Y CON RECURSOS.

Dinero, señores políticos, lo que viene a ser dinero.

Referencias:

Tajfel, H. (1984). Grupos humanos y categorías sociales. Barcelona: Herder, 1981.

Toch, H. (1965). The social psychology of social movements. Londres: Methuen, 1971.

Galactosemia, la incompatibilidad real con la lactancia materna.

La primera vez que escuché hablar de la Galactosemia fue durante mi formación como asesora de lactancia. De eso hace ya unos nueve o diez años. Un nombre sin significado real del que sólo te dicen que es la única incompatibilidad real con la lactancia materna.

A los pocos años me topé con ella de forma indirecta pero muy cercana. Tanto que contribuyó a un cambio en mi forma de entender la asesoría en lactancia materna. Aquí podéis leer la historia.

¿Pero hasta qué punto es incompatible con la lactancia? Porque puedes pensar que a estos niños les das leche artificial y ya está. Puedes pensar que no les pasa nada más, que crecen y se desarrollan como todos los niños que toman biberón. No es así.

¿Qué es la galactosemia?

La Galactosemia es una enfermedad minoritaria de origen genético que impide la metabolización de la galactosa.

NO es una alergia.

NO es una intolerancia.

La enzima GALT descompone la lactosa en galactosa y glucosa, pero en una persona con galactosemia esta enzima no funciona adecuadamente.

Los niños y adultos con Galactosemia no pueden descomponer la lactosa de manera que se acumula en el cuerpo como un tóxico.

¿Cómo se diagnostica?

Los bebés reaccionan rechazando el alimento, con periodos de letargia e irritabilidad, vómitos, convulsiones, si no se diagnostica a tiempo, el resultado puede ser la muerte.

Existen dos maneras de detectar y diagnosticar esta enfermedad, a través de un análisis de sangre que determine los niveles de galactosa en sangre o con un cribaje genético.

Imagen en la que se representa gráficamente las dos maneras de diagnosticar esta enfermedad.
(Fuente: https://galactosemiaespana.wordpress.com/)

Por eso el cribaje neonatal es la clave para detectar ésta enfermedad a tiempo. Con un diagnóstico precoz los daños provocados en los órganos por la galactosa serían mucho menores teniendo estos niños mejor calidad de vida.

El cribaje neonatal no es ningún capricho, ni se hace para asustar a los padres, se hace para prevenir situaciones como las que vivió la hija de mi amiga Rosa, mi compañera asesora de lactancia durante mucho tiempo.

El problema es que este análisis no está incluido en la prueba de cribaje neonatal que se realiza de forma sistemática a todos los niños al nacer (la famosa “prueba del talón”). Y aunque se hiciera, ésta prueba tiene unos plazos demasiado largos de llegada de resultados. Una analítica cuyos resultados tardan aproximadamente unos 15 días en llegar a casa, llega tarde para un bebé con galactosemia.

¿Qué tratamiento existe?

Pues dieta y nada más que dieta. Eliminar los alimentos ricos en galactosa y llevar una dieta controlada.

No existe actualmente tratamiento médico ninguno para la cura de esta enfermedad.

Aunque se lleve un control estricto de la dieta, los efectos colaterales en el organismo existen y requieren de seguimiento médico.

Imagen de un tetrabrik con la señal de prohido. (Fuente: pixabay)

¿Qué necesidades tienen las personas con galactosemia?

  • seguimiento nutricional y a veces suplementación nutricional
  • tratamiento fisioterapéutico
  • seguimiento médico por parte de especialistas como neurólogos, nefrólogos, etc…
  • terapia psicológica y logopédica.

Pero, vamos a hablar de lo que necesitan de verdad…

INVESTIGACIÓN. RECURSOS.

Sin investigación no hay avances en el conocimiento de esta enfermedad, sin ese conocimiento no se pueden encontrar medicamentos. Fin.

El gran reto de las enfermedades raras está en la investigación y la comuniación de resultados.

Por eso se crean iniciativas como la Galactosaemia Network que facilitan el contacto y la colaboración entre profesionales de la investigación y asociaciones de familias.

¿Cómo podemos ayudar?

Lo más fácil es conociendo esta enfermedad. Sabiendo que existe y que hay bebés que realmente no pueden tomar lactancia materna así como tampoco cualquier leche artificial.

Siendo respetuosos SIEMPRE con las indicaciones de los padres al respecto de la alimentación de los niños.

Visibilizando en redes sociales en días como hoy la existencia de enfermedades raras que afectan a muchas personas.

Hoy es el día mundial de las enfermedades minoritarias. Que sean minoritarias no quiere decir que sean pocos. Tres millones de personas que tienen en común que conviven con la falta de investigación, de recursos y con la falta de apoyos.

La calidad de vida y las posibilidades de supervivencia de estos niños importa. Una persona entre 50.000 no me parece excusa para no disponer de una prueba que garantice por lo menos un diagnóstico o cribaje precoz. Dado que no existe hoy en día más tratamiento para la galactosemia que el control de la dieta.

Cuando vayas a votar, asegúrate de que quién votas tiene como preferencia las personas y su bienestar.

Y sobretodo entra en su web y hazles un donativo por pequeño que sea.

Carnaval y autismo

Las instrucciones de los dos colegios de mis hijos para el carnaval llegaron con una semana de antelación. Cuando tienes un hijo con autismo este tipo de eventos pueden ser agotadores.

Así que me resistí a leerlas. Me cuesta horrores entrar en esa rueda que cada año nos tortura teniendo que convencer a #PequeñoThor para que participe.

Me cansan hasta a mi los convencionalismos sociales y no soy autista.

Las sensaciones que me evoca el carnaval son casi las mismas que las de la Navidad.

La diferencia es que en Navidad podemos escaparnos unos días y en Carnaval no.

Cada día un elemento diferente que llevar al cole: que si en pijama, que si de rojo, que si con una pluma, y así toda la semana hasta el colofón final el dia de la rúa.

Este año no tengo ganas, me aburre, me incomoda, me cansa…

Si me encargo de prepararlo todo es por lo mismo por lo que #PequeñoThor acaba también participando muchas veces: por no ser menos que los demás, por no ser los diferentes.

En cambio a #PrincessLeia le chifla participar. Vive como un drama que no encontremos esa pluma perfecta que su mente ha imaginado y no está en ninguna tienda.

Y como siempre, yo en medio, navegando entre uno y otro. Entre el que no quiere participar y quedarse en casa. Y la que no se quiere perder nada y quiere estar en todos los saraos.

Anticipar, explicar y ofrecer soportes visuales no sirve de mucho cuando realmente es que no les apetece.

Y digo yo, ¿es tan importante que participen en el carnaval?

Carnaval y autismo
#PequeñoThor disfrazado en p4, en su último dia de escuela. Triste y resignado. A partir de ahí lo dejamos en casa hasta encontrar una nueva escuela en la que empezamos en P5.

Encima Carnaval tiene demasiadas connotaciones negativas en mi memoria y no sé hasta qué punto también en la suya.

En P4 fue justo después de la fiesta de carnaval que decidimos sacarlo del colegio.

Lo pasó tan mal: estaba tan triste, tan resignado que ya no pudimos más seguir haciéndole pasar por esa tortura.

Se quedó en casa y empezamos a buscar otra escuela.

Después van pasando los acontecimientos, llegas a un diagnóstico, encuentras apoyos y vas saliendo adelante.

Pero carnaval sigue siendo un esfuerzo muy grande, para él y para nosotros.

Las veces que lo hemos intentado y ha aguantado un poquito lo hemos vivido por supuesto como una victoria. Pero para quién, ¿para él o para nosotros?

Aquí os dejo las ideas y estrategias que nosotros hemos usado en estos años para el carnaval. Seguro que ya las conocéis de sobras, qué os voy a contar que no sepáis ya:

    • Preparar: anticipar, explicar, situar en el calendario, usar fotos, dibujos animados o películas en las que salga la temática del carnaval. Incluso fotos de él mismo o de la familia de años anteriores.
    • Podemos encontrar ayudas y apoyos visuales para anticipar carnaval, por ejemplo Arasaac.
    • O los podemos hacer nosotras mismas, personalizando los apoyos visuales en casa.
    • Sobretodo recordar la literalidad de los niños con autismo. La temática del disfraz que se haya escogido en la escuela hay que explicarla sin dar nada por sentado.
    • Si tenemos suerte, tal vez el disfraz no sea demasiado molesto ni sea demasiado recargado ni complicado de llevar. Tal vez hasta los organizadores de la rúa sean conscientes de las necesidades de nuestro hijo e intenten encontrar un disfraz que le motive.
    • Lo mejor es evitar máscaras, sombreros, complementos que llevar en la mano (que probablemente acaben perdidos) siempre que sea posible. Si no es posible, asumir que van acabar vete a saber donde.
    • Sinceramente, si resulta que vuestro hijo va de blanco y los demás de azul (porque resulta que él odia el azul, lo has explicado y no te entienden o no te hacen caso) pues oye, sois unas madres despistadas y os habéis equivocado. Que si, que todos iguales van muy monos, pero todos felices y a gusto también.
    • Deja el disfraz a su alcance por las tardes en casa, que lo vea, lo toque, hasta si quiere que se lo ponga.
    • También podemos utilizar elementos que reduzcan los estímulos como cascos antiruidos si van a servirnos de ayuda.
    • Y cualquier cosa que se os ocurra que pueda ayudar a que vuestro peque se sienta a gusto: su muñeco favorito por ejemplo.

Pero es que si a él no le interesa lo más mínimo, como es nuestro caso: ¿vale la pena tanto esfuerzo?

No sé vosotras, pero realmente yo ya me he cansado. La vida ya es suficientemente exigente en otros aspectos, como para tener que gastar energías en convencerlo para salir con la rúa.

Mucha gente, mucho ruido, muchos imprevistos, muchos estímulos y total, ¿para qué?

Si le gustara, si encontrara una motivación para participar, si le hiciera ilusión,… Pues oye, nos espabilamos en conseguir que todo se adecúe para que pueda disfrutar de la rúa. Podemos anticipar el recorrido, mostrar fotos de las personas que van a participar y lo que haga falta.

Así que este año cumpliremos con los requisitos que nos pide la escuela para la semana de carnaval y poca cosa más.

El sábado nos iremos con #PrincessLeia a la rúa nosotros y #PequeñoThor que se quede con los abuelos y todos felices…porque…de eso se trata, ¿verdad?

Aspectos básicos de la lactancia materna: postura, posición y agarre.

Según el Instituto Nacional de Estadística, las tasas de lactancia materna en Cataluña son las siguientes:

  • A las 6 semanas, un 69,57% toma LM
  • A los 3 meses, un 55,88% toma LM
  • A los 6 meses, un 28,88% toma LM

No hay ninguna comunidad autónoma que llegue a una tasa del 40% a los 6 meses.

Podéis consultar los datos de vuestra región en este enlace.

Las causas de ese descenso tan grande se deben fundamentalmente a la falta de información veraz y contrastada y la falta de apoyo del entorno, ya sea falta de apoyo del personal sanitario, como del entorno familiar más cercano.

Es muy frecuente que la madre reciba información errónea sobre cómo amamantar. No se le explica a la madre cómo es un bebé lactante, cuáles son sus comportamientos habituales, de qué manera se alimenta, cuáles son los signos de alarma reales, etc.

Así que ante la inseguridad, el miedo y muchas veces el dolor causado por posturas y posiciones incorrectas, la madre suplementa con mixta y finalmente acaba haciendo lactancia artifical completa.

Todas las madres se merecen, necesitan y tienen derecho a un acompañamiento y apoyo de calidad.

Todas las madres se merecen, necesitan y tienen derecho a información veraz, contrastada y de calidad.

Tanto si desean amamantar, como si no.

Así que comento en este post tres aspectos clave para el éxito de la lactancia materna: posición, postura y agarre.

La mayoría de los problemas se resuelven teniendo bien revisados estos tres aspectos.

  • POSICIÓN:

El primero hace referencia a la madre. La posición de la madre respecto del bebé y del entorno.

En posicion sentada: cómoda, sin tensiones innecesarias en los hombros o la espalda, pies bien apoyados, espalda recta.

En posición tumbada o semiinclinada es necesario acomodar a la madre para evitar tensiones musculares.

Se nos olvida que es el bebé que va a la teta y no nosotras. Damos el pecho y acabamos con tensiones en el cuello por posturas forzadas que a la larga se convierten en dolor.

Al principio de la lactancia es muy importante mantener posiciones adecuadas mientras aprendemos y cogemos práctica.

Imagen de madre lactando a un bebé. El bebé debería estar más hacia abajo para ser una posición adecuada, el cuello apenas está flexionado.

  • POSTURA:

El segundo hace referencia a la postura del bebé respecto de la madre: bien alineado, con la cabeza recta pero mirando hacia arriba, con el cuello extendido, facilitando la deglución.

Suele ser habitual, por la cultura del biberón que tenemos impregnada en nuestro imaginario colectivo, que la madre ponga al bebé con el cuello apoyado en el brazo.

Esta postura causa dolor porque el bebé no puede mantener el cuello flexionado.  El bebé, apoyado en todo cas en el antebrazo, también podemos usar cojines, de tamaño adecuado.

No son necesarios los cojines de lactancia. Demasiadas veces son rígidos y la altura no es la adecuada. Tenéis que pensar que cada bebé y cada madre tienen una anatomía diferente. Así que estos cojines difícilmente encajan.

Imagen de madre lactando a un bebé. Este bebé está mucho mejor posicionado que el anterior, pero aún podría estar un poco más hacia abajo para tener el cuello más flexionado.

  • AGARRE:

Y el tercero hace referencia a la posición de la boca del bebé (labios, lengua, nariz) respecto del pezón de la madre.

El agarre ha de ser asimétrico, labios evertidos, nariz y mentón tocan el pecho.

Se pueden dar dificultades en el agarre por un frenillo corto y/o una mandíbula pequeña que pueden ser detecadas por una asesora de lactancia y tratadas por un pediatra.

Imagen de una madre lactando a un bebé. Se puede apreciar la boca bien abierta y la nariz pegada al pecho.

Si duele, es posible que algo en alguno de estos tres aspectos no sea del todo correcto.

Tener grietas, sangre o dolor es indicativo de que algo no va bien del todo y tiene solución.

Consulta una asesora de lactancia, una ibclc o ves a algún grupo de apoyo para aclarar tus dudas.

Incluso si lo que deseas finalmente es dejar la lactancia materna, consulta para recibir asesoramiento adecuado y evitar mastitis innecesarias.

Dejar el pecho de un dia para otro no es lo más recomendable para tu salud ni la de tu bebé.

Y recuerda que hagas lo que hagas, eres la mejor madre para tu bebé, sin ninguna duda.