La muerte de la primera mascota.

Ayer su mundo se volvió del revés, como un calcetín, se dio la vuelta y se quedó al descubierto la parte fea, la de las costuras. Su cobaya no resistió los antibióticos y los prebióticos no fueron suficientes, su sistema digestivo no aguantó. Escribo estas lineas sentada en mi cocina y tomando un café, mientrasSigue leyendo «La muerte de la primera mascota.»

Las rabietas de mamá

Este podría ser perfectamente un post sobre gestión emocional o de los conflictos, o de como superar el impacto de un hecho trascendental en tu vida. O podría ser un post sobre la maternidad y la crianza y las sobreexigencias que nuestra cultura nos impone de forma sutil en todos y cada uno de nuestrosSigue leyendo «Las rabietas de mamá»

Autismo o asperger, por qué es tan importante el nombre si mi hijo NO es un Diagnóstico

Mi hijo tiene autismo y, no lo oculto, me costó lo mío ser capaz de pronunciar esa palabra. Siempre tuvo autismo o fue autista, no sé bien con cuál de las dos formas de decirlo me siento más cómoda. Es una palabra que encierra muchas cosas dependiendo de quién la pronuncie: un futuro, unas limitaciones,Sigue leyendo «Autismo o asperger, por qué es tan importante el nombre si mi hijo NO es un Diagnóstico»

Mi tete tiene autismo: yo soy coche de carreras y él es tren de cercanías.

(Esta entrada tiene una versión revisada que puedes leer aquí) Podría escribir kilómetros de papel hablando de cómo nos cambió la vida descubrir que Iram tenía autismo. Nuestro sistema familiar se movió y tembló de arriba a abajo. En otra entrada: Diagnóstico tardío: ser hermana de un niño con autismo, expliqué como nos cambió laSigue leyendo «Mi tete tiene autismo: yo soy coche de carreras y él es tren de cercanías.»