CRIANZA Maternidad histérica

Yo soy madre histérica

Madre histérica es un apelativo que se utiliza para desacreditarnos como madres, para demostrar que el profesional está en posesión de la verdad.

Se cuestiona nuestra capacidad de maternar y nuestra autonomía.

Se trata de un insulto que recibimos las madres de peques con #discapacidad.

Vas al centro de #atenciontemprana y te dicen que destetes porque el vínculo que tiene contigo le perjudica.

O porque la lactancia materna retrasa el desarrollo del habla, interfiere en el desarrollo o en las terapias.

Cuando no te dicen que dar el pecho a tu hijo tiene connotaciones sexuales.

Ojo, que si das biberón, cuestionarán el momento en que se lo das, como se lo das y cuando le tienes que quitar el chupete.

Se cuestiona nuestra capacidad de decidir sobre nuestro propio cuerpo. Dar lactancia materna es una acto íntimo sobre el que nadie tiene que inmiscuirse. El destete no es ( o no debería ser) ni recomendación ni imposición.

Somos mujeres, personas con autonomia propia, mal le pese a según quién, y decidimos si queremos lactar o no.

Pero esto no acaba en la lactancia. La lactancia solo es el inicio de un largo camino.

En la escuela pides apoyos para tu hijo y te dicen que exageras, que en el cole va muy contento, pero tú cada día que lo recoges tienes que acompañarlo en una crisis en casa.

En las extraescolares te miran como si estuvieras loca cuando pides un apoyo educativo, cuando te quejas de que lo tienen sentado en un rincón.

Y en el supermercado encima tienes que aguantar las miradas de reprobación porque tu hijo es un «maleducado».

Así que vamos a ponerle nombre a esa maternidad diversa que nace el dia que recibes el diagnostico de tu hijo.

Esa maternidad cuestionada y ninguneada.

Vamos a nombrarlo para que se visibilice.

Maternidades y lactancias diversas e histéricas.

Somos combativas y molestas porque reivindicamos los derechos de nuestros hijos.

Vivimos con la esperanza puesta en que algún día sencillamente ejerzan sus derechos, soñando con que lleguen a la edad adulta y puedan dejar de exigir lo que debería ser obvio: derecho a ser y convivir.

#yosoymadrehisterica

¿Y tú?

7 comments on “Yo soy madre histérica

  1. No te puedo decir que soy madre histérica por el mismo motivo que tú, pero es ciertamente y tristemente verdad, porque el hijo de mi hermana, mi sobrino que nos dejó hace dos años, tenía una discapacidad neurológica y ella iba a todos los sitios habidos y por haber a reivindicar lo que le correspondía. Te puedo entender en parte por este caso que me cogió cerca y por la lucha que tengo que hacer todos los días con los opinólogos sobre lactancia materna.
    Solo puedo darte un abrazo enorme virtual guapa.

    • Lo viviste muy de cerca. Siento mucho vuestra pérdida. Nos cuestionan, nos ningunean a todas. La maternidad es de dominio público y debería ser de interés público. Un abrazo amiga.

  2. Confío en que algún día seremos mayoría las profesionales de la educación histéricas también: a las que miran con mala cara cuando quieren hacer las cosas de un modo distinto a «como se ha hecho siempre» para avanzar en la inclusión; a las que nos llaman pesadas porque aprovechamos la mínima oportunidad para reivindicar los derechos de las famílias y criaturas que se ven segregadas; a las que miran mal por no remediar una crisis con un castigo aunque haya supuesto mordeduras y tirones de pelo.
    Por suerte, esa histeria va en aumento.
    No lo vivimos tan de cerca porque no, evidentemente, no es lo mismo. Pero a la salida de la escuela nos lo llevamos un poco a casa y seguimos dándole vueltas a qué y cómo hacer para acompañarles como es debido y avanzar en el camino de la inclusión.
    ¡Qué necesario es hacer un buen equipo dentro-fuera de la escuela! ¡Apoyar y sobretodo ESCUCHAR a las familias! Y contagiarnos de su histeria…

    • Si! Que deje de ser suerte que te toque un profesional respetuoso para ser lo habitual. Que la excepción sea tener que cambiar de escuela dos y tres veces. Que esos profesores que son buenos no anden de escuela en escuela, que se queden, que les dejen trabajar. Que podamos ser equipo. 😊

  3. No me gusta que llamen histéricas a las mujeres. Porque no es un tema de madres solo, es un tema de mujeres. Cuando a una mujer no se la comprende cómo o porqué hace esto o aquello se la llama histérica o loca.

    Pero eso dice mi hija que es empoderarse. Ella me lo explicó sobre asuntos de sexualidad. A mi me parece fatal cuando me dicen marica por imitar inconsciente desde pequeño el género que me resultaba más amable y ahora, a quienes iba orientada la palabra como falta de respeto o insulto, la toman para convertirla en estandarte propio, invalidando la mala intención.

    Si os gusta, ¡ maldita sea … ! ¿que me hago madre histérica de postín, eh?
    No. Nunca podré, claro. Pero he sido padre histérico controlador. Fracasado, pero lo intentaba. Si no hubiera sido por mi esposa mi hija no hubiera «disfrutado» campamentos, ni fiestas pijama, ni viaje al extranjero con 15, ni muchas otras cosas. Si es que eso es disfrutable. Con la de peligros que recorren el mundo. Con lo que sé que hay en las cabezas de los … uy que me enrollo.

    No puedo ser madre histérica pero … apoyar si puedo.

  4. Gracias a todas, sois unos soles, unos amores de corazón cálido.

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