AUTISMO Destete Gestión de las emociones LACTANCIA

Autismo, lactancia y regulación emocional

Las madres se encuentran con la recomendación de destetar ante el diagnóstico de autismo demasiado a menudo. Algo bastante usual que supone, desde mi punto de vista, una clara vulneración de derechos, como ya expliqué en esta entrada.

No voy a hablar ahora de derechos, a pesar de que estan siempre presentes, sino que voy a hablar de emociones y de como regularlas.

¿Normalidad? La diversidad es en realidad la norma. La normalidad no existe, solo es habitualidad.

«Normalidad»

Soy asesora de lactancia desde hace once años, no sé si es mucho o poco, es mi experiencia y mis conocimientos: congresos, cursos, lecturas autodidactas y por supuesto, mis estudios de derecho y la carrera de psicologia que curso actualmente.

Nunca supe durante los años de lactancia de mi hijo que era autista. No soy experta en autismo, apenas he hecho algunos cursos y he leido muchísimo. Sé mucho de autismo, como persona directamente implicada en la crianza de un niño con autismo, como muchas madres y muchos padres.

En ningún momento pensé que mi hijo no fuera un niño «normal». Era un niño solitario, que no hablaba, que jugaba siempre a apilar y a alinear cosas, pero era mi hijo y era un trasto como todos los niños.

Mi concepto de normalidad englobaba todos sus comportamientos porque yo entendía que tenía que respetar sus necesidades y acompañarle en su desarrollo.

Siempre supe que había algo que le inquietaba, algo indefinido, un no se qué a lo que no podía poner nombre. Algo que causaba sufrimiento. (La falta de diagnóstico y por tanto de terapias y apoyos adecuados).

La respuesta de los profesionales que nos rodeaban era la misma: «se comporta asi porque no le pones limites», «toma solo zumo porque se lo das», «no come porque le das teta», en fin… ya me canso hasta de repetirlo. Lo grave es que sigue sucediendo, tengan autismo o no, se siguen repitiendo esas absurdas ideas. No solo en profesionales de la salud o de la educación, sino que son una constante en cualquier ámbito. En nuestra sociedad actual es un prejuicio muy extendido.

Si los límites nos encorsetan, no sirven de nada. Cada hogar tiene su propia manera de funcionar. Las rutinas, las costumbres son las propias de cada familia.

«Límites»

Otro concepto muy extendido es el de que hay que poner límites. Me pregunto si alguna vez los gorilas se plantean si le ponen límites a sus hijos cuando van pegados a su cuerpo mamando y en brazos.

Pero, ¿realmente los niños que toman teta tienen mamitis? ¿Son unos consentidos? ¿o no tienen límites?

Los límites, los pone la vida. A menos que tu vida no tenga límites. El caso extremo son las adicciones a las drogas o el alcohol. Y al otro lado los niños hiperregalados y con padres ausentes, ocupados y desconectados.

Este tipo de familias existen, claro que existen, pero ¿realmente es algo tan extendido que toda una generación de familias tengan que estar preocupadas por los límites que tiene su hijo?.

Sobretodo si no se encuentran en esos extremos, en los que estadísticamente estamos la mayoría.

A veces creo que queremos tenerlo todo tan controlado y todo tan analizado que perdemos el sentido común.

Eso fue lo que aplicábamos en casa. No sabíamos que tenia autismo así que si pedía zumo y al no dárselo explotaba y sufría, se lo dábamos. Aqui, segun quien, nos decia que tienen que aprender a aceptar la frustración. Pero su reacción era angustiosa. No era un niño frustrado y enfadado y ya está, era algo más: se rompía emocionalmente por dentro.

Autismo, lactancia y regulación emocional.

La regulación emocional

Las personas podemos regularnos gracias a nuestros recursos internos: nuestra resiliencia, nuestra capacidad de relajación, etc.

Y nuestros recursos externos: el apoyo que encontramos en los demás, familia, amigos, etc.

Los niños nacen sin lenguaje. Yo no sé si alguna vez (te pregunto a ti que me estás leyendo) te has parado a pensar en lo que supone que en tu mente no haya una voz que amablemente (o no) te va relatando todo lo que pasa. Esa vocecilla interior que se expresa hacia nosotros en la lengua de nuestra madre.

Sin lenguaje las cosas, las emociones, las personas no tienen nombre.

El desarrollo de un niño contempla diferentes aspectos: psicobiològico, social, afectivo, comunicativo, etc.

Y todo sucede de forma casi imperceptible.

Es una orquesta con múltiples instrumentos que está coordinada por un director. A veces ese director consigue afinar y coordinar a todos los músicos como han hecho todas las orquestas de todos los tiempos.

Otras veces coordina de una forma un tanto histriónica que para la mayoría de las personas habituadas a la música es molesto al principio. Poco a poco uno habitua el oído y empieza a apreciar la belleza de las notas discordantes.

Nuestros hijos con autismo son esas orquestas que combinan de manera desordenada o caótica o tal vez con exagerada precisión.

Nacen como todos los bebés. Con la diferencia que su proceso de adquisición de la habilidad de regularse emocionalmente necesita de un apoyo extra y tal vez constante durante toda su vida.

Mujer lactando.

La lactancia materna

En realidad, no deberíamos pensar que es una opción. Pero lo hacemos.

Como seres humanos nuestra realidad es que cada vez más somos una construcción entre lo social y lo psicológico con la peculiaridad de nuestro lenguaje.

Asi que aunque nuestros hijos nazcan programados exactamente para comportarse como un bebé que nace en medio de la selva: vivir pegado a su madre, alimentarse de lactancia materna, llorar ante la ausencia de su cuidador, despertarse repetidas veces durante la noche para sobrevivir….

Nosotras crecemos y nos desarrollamos en nuestra juventud y edad adulta bajo parámetros que no son los mismos. Dependiendo del país en el que una familia tenga su domicilio le influiran el nivel socioeconómico de la zona, el acceso a la tecnologia, la cultura, etc. Cosas que no tienen nada que ver con vivir en comunidades tribales.

Podemos lactar, o no.

Desde luego como lactivista, me siento inclinada a repetir hasta la saciedad la falta de apoyo, asesoramiento adecuado y protección de la maternidad como causa de las bajas tasas de lactancia materna actuales.

Y esto, aunque parezca mentira, no es incompatible con el hecho de que defienda que cada mujer decide. Por tanto, se convierte en una opción.

Así las cosas, la lactancia, cuando se da, se convierte en una herramienta de regulación emocional que como mamíferas que somos podemos utilizar.

Niños observando el agua de un lago.

Adquisición de habilidades emocionales

¿Y como un bebé adquiere habilidades emocionales a traves de la lactancia materna?

A traves de su función de contención emocional:

  • nos ponemos en una posición de empatía con nuestro hijo: lo rodeamos con los brazos, lo acercamos a nuestro cuerpo, a su altura, lo acogemos, le mostramos que comprendemos su estado emocional.
  • estamos con toda la atención puesta en él, de forma activa, con todos nuestros sentidos en su ansiedad, miedo, cansancio o el sentimiento o emoción que sea.

Tenga nuestro hijo autismo o no, tenga cualquier otra patología, condición o circunstancias concretas, esta función de la lactancia materna existe.

Conforme el bebé va creciendo y se va desarrollando adquiere poco a poco otras herramientas. Esa función de contención emocional empieza a ser sustituida por los propios recursos que el niño va adquiriendo y los recursos que le brinda su entorno social.

Podemos contribuir de forma activa a esa adquisición. Como padres y madres lo hacemos constantemente. A veces, con la ayuda de psicólogos y terapeutas.

Siendo así, si destetamos antes de que el niño decida que ya no necesita la lactancia materna para regularse, tendremos que encontrar algo, otra herramienta, o varias, para que nuestro hijo siga adelante en su camino hacia la adquisición de habilidades emocionales propias. O para que las use toda la vida.

Si estamos agotadas podemos destetar, si es nuestro deseo, pero necesitamos apoyo de nuestro entorno. Destetar es un proceso que conlleva una pérdida en el sentido que le damos cuando hablamos de los duelos. Para el bebé y para la madre. Comprensión y empatia. Apoyo y respeto para ambos.

Se necesita toda una tribu para lactar un bebé y toda una tribu para destetarlo.

Lactando en Diverso.

Podéis consultar más información sobre destete aqui y aqui.

3 comments on “Autismo, lactancia y regulación emocional

  1. Ana Maria

    Me ha parecido precioso y muy realista. A veces nos fijamos en otros aspectos y no en el echo de que no pasa nada si el niño/a mama, y en su entorno hay normalidad. Creo que hay límites necesarios que hay que marcar, porque cada vez hay más niños en p3, que no saben que es un «no», aún así, tienen que ir creciendo a su ritmo.
    Parece que cuando empiezas a introducir la comida, tienes que ir quitando la teta y no es así.

    • Cierto, los niños no aprenden de un dia para otro. La educacion, el crecimiento, el desarrollo son un proceso. Cada familia ademas tiene sus propios limites o normas de convivencia que no tienen porqué coincidir con los tuyos. Con el limite, claro esta, de lo que no es aceptable: como el maltrato.

  2. Pingback: Una estrategia para el destete - LACTANDO EN DIVERSO

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